Sólo existen dos cosas infinitas: el universo y la estupidez humana. Y de la primera no estoy completamente seguro.
A Einstein

El Gestor del Blog y yo nos estamos pegando una maratón de “Los Tudor”. Ya nos hemos fundido a la Esposa Número 1, la Número 2 y ayer mismo, a la Número 3. Es decir, estamos justo en el ecuador de la carrera matrimonial de Enrique VIII y no pensamos desistir hasta llegar a la Esposa Número 6.

enrique-viii-tudorsY eso que la serie no nos acaba de convencer. Seguimos adelante porque la historia tiene realmente gancho: la vida de Enrique VIII a nivel personal es un puro culebrón y a nivel político resulta fascinante. Pero hay algo que chirría y que, cuantos más capítulos veo más me irrita: no me creo a Enrique VIII. Y como no me lo creo a él, todo lo demás me parece un poco estafa. No es problema de la interpretación de Jonathan Rhys Meyers – aunque a veces me da la sensación de que él tampoco se cree lo que está haciendo – es una cuestión estética. Una razón, literalmente, de peso.

enrique-viiiCon los personajes históricos no suele haber mucho margen a la hora de hacer un cásting. No es cómo un personaje de ficción, con el que si te da la gana, puedes plantear un nuevo enfoque y jugártela, en plan Denzel Washington haciendo de Don Pedro en Mucho ruido y pocas nueces.  Con la gente que existió es mejor dejarse de experimentos. Además hay determinados personajes cuyo aspecto físico ha transcendido tanto como sus actos: Gandhi era calvo, Napoleón era bajito, Hitler tenía bigote. Y Enrique VIII era gordo. Todo el mundo tiene claro que era un poco morsa: de eso dejó testimonio suficiente – y fantástico- Hans Holbein. Pero alguien decidió que sería ¿refrescante? que un chico de buen ver interpretase a Enrique VIII.

¿Por qué? ¿Acaso no encontraron un buen actor con sobrepeso para interpretarlo? Si es por eso, ¿por qué no sigue Rhys Meyers el método De Niro y se pone como una foca para dar el pego? La única explicación que se me ocurre es que algún iluminado decidió que un gordo no tenía gancho para atraer a la audiencia. Que si iban a trufar la serie de escenas de sexo, había que tener un protagonista cuyo trasero diese gusto ver. Me parece la explicación más plausible. Y me resulta siniestra. ¿No puedes pasar a la posteridad siendo obeso o qué? ¿Hay que desterrar la gordura incluso de la Historia?

9 estupefact@s en “Motivos de peso”

  1. Estoy en completo desacuerdo con lo que dices en este artículo. A mi me gusta que la gente se ajuste a un patrón estético rígido y determinado por la cultura de Disney, de acuerdo a unos estándares actuales. La historia carece de importancia: se ve desbordada por la ficción, que es más agradable. Poco a poco las referéncias del pasado van siendo reemplazadas y, con el tiempo, alumbraremos una nueva ideología que todos aceptaremos como buena porque habremos eliminado cualquier modelo con que compararla. En breve seréis muy pocos los que recordéis si Quique VIII fué gordo o si Cleopatra era negra. La nueva historia carecerá de matices y sobresaltos: Será mucho más confortable y tediosa. Quizás así dejaréis de meter el hocico donde no os importa.

    Chicho Terremoto

  2. Pues yo le prefiero gordo. Primero porque lo era y segundo porque le pega. Un tío tan excesivo no puede tener esa cara de acelga de Rhys Meyers. Rotundamente, lo prefiero foca.

    Clarita

  3. Henry era muy atractivo, alto y atlético, y un gran deportista cuando era joven. Era un príncipe muy culto también, músico, poeta, latinista. La imagen que te impacta de Holbein es la del rey ya viejo que corresponde a la etapa de las esposas núm 4 y 5 para usar tu terminología. O sea, Anna de Vleves y Cate Howard.
    Saludos cordiales.

    gabriela

  4. Enrique VIII tenía 42 años cuando se casó con Ana Bolena (esposa número 2) y murió 11 años después. Era joven y atlético cuando se casó con Catalina de Aragón, la esposa número 1.

    noname

  5. Bueno, no he visto la serie “Los Tudor” pero, desde luego, esa imagen de Enrique VIII no se corresponde para nada con la que siempre he visto. Hace muchos (muchísimos) años hicieron una serie sobre el mismo tema titulada “Las seis esposas de Enrique VIII” y te aseguro que aquel Enrique no se parecía en nada al actual sino que era mucho más parecido al del cuadro :D

    Besos

    Nanny Ogg

  6. Yo estoy totalmente de acuerdo con el post, si se va a hacer una serie sobre un personaje debe reflejarse a ese personaje o pierde toda la credibilidad.

    Mk

  7. hairstyles

    Atónita y Perpleja » Blog Archive » Motivos de peso

    hairstyles

  8. płoty PVC przy Gdańsku i w okolicy

    Atónita y Perpleja » Blog Archive » Motivos de peso

    płoty PVC przy Gdańsku i w okolicy

  9. team jerseys for cheap

    Atónita y Perpleja » Blog Archive » Motivos de peso

    team jerseys for cheap

Deja un comentario (que venir pa ná es tonteria)