Sólo existen dos cosas infinitas: el universo y la estupidez humana. Y de la primera no estoy completamente seguro.
A Einstein

Pufff, desde noviembre sin usar esto. ¡Si hasta han cambiado el wordpress! Con lo que me cuesta adaptarme a los cambios tecnológicos… Y eso que lo intento. Hasta me uní al Facebook, – cosa de la que a ratos me arrepiento, sobre todo desde que saltó la noticia de que esto es como vender tu alma al ciber-diablo-  y me compré un iPod. Aunque reconozco haber hecho cero esfuerzos por sacarle partido a lo uno o usar todas las posibilidades de lo otro.

A parte de eso, me he dedicado a vegetar – que también hace falta de vez en cuando- pasar de internet salvo para consultar el mail y la wikipedia, irme a Estambul haciendo escala en Zurich (se lo cuento a todo el mundo: nunca había hecho escala y nunca había estado en Zurich), currar demasiado, leer mucho y escribir nada.  A destacar (siempre y sin ánimo de desmerecer a Houellebecq y Nothomb ni de olvidar todos los libros malos que he leido) a destacar, Terry Pratchett (La verdad) y el libro de cuentos de Neil Gaiman con el que estoy enfrascada ahora (Objetos Frágiles).  Siento especial debilidad por los señores Pratchett y Gaiman y me leería gustosamente hasta sus listas de la compra. En el caso de Objetos Frágiles, me gustan especialmente el cuento sobre los zombies y este poema, que dejo aquí para el que se lo quiera leer. Y es que creo que, aunque esto sea poca cosa después de tantos meses, tampoco es plan de retomar esto con demasiado entusiasmo. Que luego me canso.

El día de los platillos volantes

 

Aquel día aterrizaron los platillos. Cientos de ellos, dorados,

Silenciosos, bajaron del cielo como inmensos copos de nieve,

Y los terrícolas salieron

A contemplar su descenso

Expectantes ansiosos por saber lo que nos esperaba

en su interior

Y sin saber si seguiríamos aquí mañana

Pero tú ni siquiera te diste cuenta porque

Aquel día, en el que llegaron los platillos volantes,

fue a coincidir

Con el día en que las tumbas liberaron a sus muertos

Y los zombis levantaron la mullida tierra

O salieron disparados, tambaleándose y con los ojos

mortecinos,  imparables,

Se acercaron a nosotros, los vivos, que gritamos y salimos

corriendo,

Pero tú no diste cuenta porque

El día de los platillos, que fue el día de los zombis, fue

también el Ragnarok,  y en las pantallas de los televisores vimos

Un barco construido con uñas de hombres muertos,

una serpiente, un lobo,

Tan grandes que la mente humana no alcanza a concebirlos,

Y el cámara no pudo

alejarse lo suficiente, y entonces aparecieron los Dioses

Pero tú no los viste venir porque

El día de los platillo-zombis dioses de la guerra

las compuertas se rompieron

Y fuimos arrollados por genios y duendes

Que nos tentaban con deseos y prodigios y eternidades

Y encanto y sabiduría y corazones

fieles y valerosos y calderos de oro

Mientras gigantes arrasaban la tierra

a su paso, junto con las abejas asesinas,

Pero tú no te enteraste de nada  de esto porque

Aquel día, el día de los platillos, el día de los zombis

El día de Ragnarok y las hadas, el

día en que se desataron los fuertes vientos

Y las nevadas, y las ciudades se volvieron de cristal, el día

En que murieron todas las plantas,  se disolvieron

los plásticos,  el día

En que los ordenadores se encendieron con un mensaje

En sus pantallas que nos exhortaba a obedecer, el día

En que los ángeles, borrachos y confusos,  salieron de los bares

con paso vacilante,

Y tocaron todas las campanas de Londres, el día

En que los animales comenzaron a hablar en asirio

El día del Yeti,

El día de las capas al viento y de la llegada de la Máquina del Tiempo,

Tú no te enteraste de nada porque

estabas sentada en tu habitación, sin hacer nada

ni leer siquiera, tan sólo

mirabas el teléfono,

preguntándote si yo volvería a llamarte.

 

 

 

6 estupefact@s en “De vuelta o eso creo”

  1. Es precioso neneta!

    Nane

  2. ¡Me ha encantado este poema! Me apunto, inmediatamente, el título del libro de Gaiman. El de Pratchett ya lo leí, una es fiel seguidora del “hombre del sombrero” y compra sus libros en cuanto salen al mercado.

    Gracias a esta entrada te perdono la ausencia… pero no te acostumbres :D

    Besos

    Nanny Ogg

  3. ¡Dios mío!¡¡Un… un… un Ipod!! ¿Tú?¿Clarita?¿Presa de esa secta? ¡¡Y Facebook!! Estoy desolada. ¿Cómo voy a poder superar todo esto?¡¿Cómo?!… Bueno, ¿qué tal por Ex-Constantinopla?¿Es bonito aquello?¿Hay muchos turcos estilo Tarkan por la calle?

    Kris

  4. Apunta, Nanny, apunta, que te va a gustar fijo. ;P. Un besito!

    Clarita

  5. Pues sí, Kris, HE CAIDO.Lo del Facebook me preocupa especialmente, sobre todo desde que me empezaron a invitar a unirme a Guerra de Pandillas y a secuestrarme, lo cual es raro de cojones.
    Sobre Estambul, me encantó mil veces. Lo malo es que pasé casi el mismo tiempo en aviones suizos que en la ciudad, así que tengo que volver para catarla bien. Me supo a muy poco (y eso que acabé hasta arriba de kebabs ;P)

    Clarita

  6. uslughi.md

    Atónita y Perpleja

    Music Theatre

Deja un comentario (que venir pa ná es tonteria)