Sólo existen dos cosas infinitas: el universo y la estupidez humana. Y de la primera no estoy completamente seguro.
A Einstein

Hace unos días tuve una bronca laboral cuyos detalles no vienen al caso y que acabó cuando la otra persona me pidió perdón, que es lo que procede cuando a) no tienes razón y b) con quien tienes la bronca es tu jefa. Así que yo perdoné, y aquí no ha pasado nada. Por supuesto, dos días después volví a tener la misma discusión, con la misma persona, por los mismos motivos y, evidentemente, con idéntico happy end: “perdón”. Se supone que la dichosa palabrita implica arrepentimiento y voluntad de que no vuelva a suceder aquello que ya se ha tenido que perdonar una vez. Pero, a la hora de la verdad, “perdón” es algo así como una fórmula mágica que nos proporciona la “buena educación” para poner punto y final a una discusión, hacer borrón y cuenta nueva y salvar los muebles: porque el otro tiene que perdonarte sí o sí, a no ser que prefiera quedar como un reconroso y un maleducado.

Perdón es una palabra con muchísimas implicaciones. Pero la soltamos alegremente, sin medida, hasta el punto de dejarla hueca. Tendrías que pensártelo tres veces antes de pedir perdón. Igual que antes de decir “te quiero”, “te odio” o “le voy a matar”… Pero como es más fácil decirlas que no hacerlo y es sencillo pronunciarlas, vamos sembrando nuestros discursos de palabras con demasiado significado. Hasta que las has repetido tanto que ya no valen nada.

Injusticias del lenguaje. Es más fácil decir perdón, amor, odio, matar… que metacrilato, retruécano o murciélago. Esas sí que son bien jodidas de modo que sólo se usan cuando no queda más remedio. Un desperdicio lingüístico: tiene más trabajo hablar de una rata con alas que mostrar arrepentimiento. El idioma se lo ha currado más con cosas simples, con una sola acepción y sin ninguna connotación especial que con aquellas que deberían hacer que el diccionario pesara más.

Antes de pedir perdón, intenta decir tres veces seguidas “metacrilato”. A ver si vale la pena.

11 estupefact@s en “Palabras más, palabras menos”

  1. Es cierto lo que dices, la gente abusa de palabras cuyo significado completo desconoce, al igual que desconocen los verdaderos momentos en los que deben ser usadas, todo el mundo habla demasiado rapido del querer sin saber realmente lo que querer implica.

    Bueno no me enrollo se echaba de menos una entrada de estas por aqui ;).
    Besos.

    Mk

  2. Gracias MK… paso por una época de pereza extrema que hace que me cueste bastante mantener el bolg. Paciencia, al final siempre se me pasa ;P

    Clarita

  3. Tienes mi palabra de joven castor de que si me da por usar alguno de esos vocablos, algunos de ellos horribles (amor, ugh, ya me da dentera) antes diré 3 veces metacrilato. Fijo que me salva de meter la pata en muchas ocasiones y acabaré por agradecértelo infinitamente.

    PD: ¿Tu jefa tendrá alzheimer?

    Kris

  4. Jajajaja, la jefa en el caso de la discusión era yo, Kris ;P.
    Murciélago también me gusta bastante. Besines!

    Clarita

  5. Suscribo totalmente lo que has mencionado, hoy en día estas palabra comodín sirven para limpiar nuestras conicencias y actuar según nos da la gana.

    Milgrom

  6. La verdad es que sí… estoy cansada del “perdona” y cosas así. ¿Para qué? Si no lo sientes, no lo digas y todos ganaremos tiempo y sabremos bien dónde pisamos. Esa facilidad para decir ciertas cosas lo único que hace es que nunca te creas a nadie

    Clarita

  7. Ups, se me fue la pinza, eso me pasa por no haberme tomado la medicación… nunca.
    Yo a mi jefa sólo le digo: “Vale.”

    Kris

  8. Es fácil lingüística o fonéticamente hablando, pero son palabras que aterrorizan a la gente: amor, compromiso, devoción, adorar, fe, guerra.

    Lucinda

  9. Aterroriza el significado, si te paras a pensar en él… Pero la gente suele usarlas muy alegremente

    Clarita

  10. Tienes muchísima razón: la gente pide perdón sin ton ni son y piensan que da igual lo que hagan porque, con pedir perdón, todo arreglado. Todos deberíamos decir “metacrilato” tres veces antes de pedir perdón, es cierto.

    Besos

    Nanny Ogg

  11. Se supone que la dichosa palabrita puede estar motivada por infinidad de razones que no tienen que ser:
    a) El reconocimiento de que la otra persona tiene razon.
    b) Que la otra persona se lo merezca solo por el hecho de ser tu jefa.

    ficcionario

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