Sólo existen dos cosas infinitas: el universo y la estupidez humana. Y de la primera no estoy completamente seguro.
A Einstein

Es que entrar en el Vaticano con chancletas es como presentarte en casa de alguien borracho.

Sister San y sus extrañas comparaciones.

 

Una de las cosas chulas de Roma es que ofrece un 2 paises x 1. Bueno, igual no es algo “chulo” pero tiene su qué. El Vaticano es pequeño, tiene tasa de natalidad 0 y todos los buzones son para correo “internacional” porque el nacional seguramente funciona por valija interna. Pero aún así, es un país. Uno de curas, pero país al fin y al cabo. Puede que no tengan extensión, pero en su mini-estado han conseguido reunir un patrimonio suficiente como para que a) sea imprescindible visitarlos por mucha rabia que te dé el Papa de turno y b) sea agotador hacerlo. Existe un umbral de tolerancia al arte. Y allí, lo sobrepasas.

Día 2

Museos Vaticanos- Plaza y Basílica de San Pedro - Castel de Sant Angelo.

Tiempo necesario: todo el santo día.

Metro: Parada de Ottaviano.

Museos Vaticanos.

Primera recomendación: madrugar. Al que madruga, Dios le ayuda y más si vas a visitar Su cuartel general. El problema, en nuestro caso es que, si bien es cierto que los caminos del Señor son misteriosos, el itinerario de los buses romanos lo es todavía más, y tuvimos que perdernos un buen rato hasta conseguir llegar a la puerta de los Museos, después de reseguir las murallas del Vaticano. Nuestro premio: fuimos las primeras de la cola. Claro que llegando una hora antes de la apertura, sólo hubiera faltado no serlo. Habrá a quien esto le parezca una locura, pero después de ver a gente durmiendo al raso en pleno invierno para hacerse con las entradas de un concierto, no tolero críticas en este sentido. Cada cual hace colas absurdas por lo que le apetece: hay quien lo hace por Bruce Springsteen, nosotras lo hacemos por Miguel Angel.

En fin, una vez dentro alquilamos un “chivato” que te va explicando las obras más importantes, porque si no, no hay modo de enterarse de nada y se corre el riesgo de pillar el Síndrome del Turista Agobiaó, que es como el de Stendhal pero a lo bruto. Hay una jartá de cosas que ver. A mí lo que me dejó fascinada fueron las bañeras (¿serían realmente bañeras?) repartidas por aquí y por allí sin motivo aparente ni explicación alguna. Me encantaría saber a qué venía tanta bañera así que si alguien tiene una explicación, ruego me la haga saber. El Misterio de las Bañeras Vaticanas me tiene muerta de curiosidad.

la-piramide-alimenticia.jpgBañeras - y momias y animales en mármol y bustos de emperadores y tapices y mapas- aparte, la Super Estrella de los museos Vaticanos es la Capilla Sixtina, con permiso de las estancias de Rafael, que también molan pero no tanto. Gran escándalo por parte de mi hermana cuando se enteró de que los Cónclaves se celebran allí y que, cuando hay uno, la Capilla (y los museos) se cierran al público. Vale, no son tontos los cardenales, pero tampoco creo que se pueda decir que eso es tener mucho morro: al fin y al cabo, la casa es suya y pueden hacer en ella lo que le salga de la sotana. Morro no es apropiarse de la capilla más chula, sino hacer cosas como decirle a la gente lo que tienen que votar en unas elecciones generales cuando ellos no tolerarían que nadie les dijera lo que tienen que votar al elegir Papa, pero eso ahora no viene al caso. Volviendo a la Capilla, recomiendo encarecidamente dejar de mirar al techo de tanto en tanto y mirar al frente, para evitar choques inesperados con otras personas y, de paso, prevenir la tortícolis.

Plaza y Basílica de San Pedro.

Después de los Museos, fuimos a visitar el resto del país que, viene siendo esto: la peazo de Plaza, con el inevitable obelisco (pelín pagano para estar ahí plantado, ¿no?) y rodeada por la columnata de Bernini, que se supone que representa los brazos de la Iglesia y que a mí me recuerdan bastante a unas tenazas. Curiosidad: a 22 de Enero aún tenían puesto el Belén y el Árbol de Navidad (otra cosa un poco pagana, digo yo). A esas alturas ya estaban un poco deslucidos pero es que resulta que la tradición dice que el Belén no se quita hasta el 2 de febrero. Una se sentiría tentada a pensar que intentan alargar el tema Navidad lo más posible para enlazar con el tema Semana Santa pero se ve que tiene una razón concreta que ahora mismo no recuerdo.

asi-no-asi-si.jpgUna vez terminamos con la Plaza, pasamos detectores de metales para entrar a la Basílica (emmm, sí detectores de metales) . También hay que pasar el control de indumentaria, lo cual ya me sorprende menos en una iglesia. En invierno, no tiene mayor dificultad pero en verano las exigencias eclesiásticas respecto al vestuario pueden ser más complicadas de cumplir.

Lo primero que hicimos, fue subir a la Cúpula. Se puede subir un buen trozo en ascensor pero el resto se hace con el pie derecho y el pie izquierdo y siguiendo las instrucciones de Cortázar para subir una escalera. ¿Vale la pena? Pues sí. Igual te da un infarto por el camino o te da vértigo al bajar, pero vale la pena. El momento estelar: hay una tienda de regalos en la primera terraza que huele a sacristía en la que las dependientas son monjas de lo más risueñas. Atienden con una parsimonia que desquicia un poco, pero como llevan ese rollo de estoy-más-allá-de-las-neuras-terrenales cuesta enfadarse con ellas. Impresionante el merchandising con la imagen de Ratzinger. Un llavero con la foto del Papa podría ser considerado de mal gusto, pero con la mala espina que da este hombre, lo que da es un mal rollo que te mueres.

escudo-papal.jpgComo aún nos quedaban piernas y, además, había que hacerlo, entramos en la Basílica. Yo ya habia estado antes, así que no me disgustó tanto como la primera vez, pero a Sister San y a Prima Espe se les iba torciendo el gesto a cada paso. Es un sitio muy poco agradable. Lo único que se puede decir es que es Grande. Exageradamente grande. Lo cual era la idea: lo levantaron en plena Contrarreforma, cuando había que luchar como fuera contra la expansión del protestantismo. El Vaticano viene a ser la materialización de la frase “yo la tengo más grande”. Y por si alguien lo duda, le informaré que, en el suelo, tienen marcas indicando la longitud de iglesias y catedrales de todo el mundo, para demostrar que, efectivamente, ellos la tienen más grande. Aparte de tamaño, el Vaticano tiene más cosas, aunque es dificil prestarles atención: la Piedad de Miguel Angel, las reliquias de San Pedro, el Baldaquino de Bernini (que como se hizo con bronce robado del Panteon da rabia), turistas a manta, que se cuelan en las misas que se celebran en las capillas laterales (a mi la Iglesia como institución me da grima, pero no veo por qué hay que faltarle al respeto ni a sus ritos ni a sus fieles para echar una foto), guardias de seguridad y las tumbas de los Papas, que no conseguimos ver porque nos echaron el cierre. Tampoco nos importó mucho: a estas alturas estábamos tan reventadas que pasamos del Castel de Sant Angelo y nos piramos al hotel. Así que del Sant Angelo solo puedo decir que, desde lejos, parece muy grande. Por si a alguien le interesa, según la guía, el Castel era en origen el Mausoleo del emperador Adriano, hasta que no sé qué los Papas lo convirtieron en una fortaleza para protegerse de gente como Carlos V. Así en frío, me parece un poco heavy eso de meterse en tumbas ajenas pero como al final no fui, pues me callo.

PS: Mis felicitaciones si has llegado hasta el final de este post. Me quito el sombrero ante tu resistencia. De premio te pongo una foto de “Detalle de Sarcófago Romano, temática: juegos infatiles” que también podría titularse “la vida sigue igual”: queda probado que los niños antiguos eran tan puñeteros como los actuales.

 

infancia-2.jpg

 

 

8 estupefact@s en “Vacaciones en Roma (2 parte:2×1)”

  1. No sólo llegué al final, sino que me divertí mucho leyendo. =)

    Mari

  2. ¿Y las fotos montadas en la Vespa con Gregory Peck de paquete?

    Milgrom

  3. A mí no me importaría sufrir el síndrome de Stendhal a cambio de ver todas esas maravillas :D

    Nanny-Ogg

  4. ya me hubiese gustado a mí llevar a Gregory Peck de paquete en la Vespa. Claro que tal y como va el tráfico en Roma tampoco ando tan segura

    Clarita

  5. Sister! Te ha faltado comentar mi “donación” al vaticano y la clavada que nos pegaron en el retaurante. Por cierto mi postal enviada desde allí ha llegado a los USA.

    san

  6. Sí el Vaticano es de lejos uno de los estados más raros o contradictorios. Las faldas las llevan los hombres, no exixte pariedad o discriminación positiva hacia la mujer (aunque sean veneradas) y su frontera es una bonita linea blanca (que tienen que ir repintando. Capital del estado, una enorme basílica, fea muy fea. Y eso que se esfuerzan poniendo en ella cosas bonitas, pero no lo consiguen, en mi opinion. Vamos que vas porque es obligado para hacer de buen turista.

    Nane

  7. Nane!!!! feliz cumple!!
    Bueno, eso de cosas bonitas… lo del baldaquino es como de nuevo rico, por mucho que lo firmara Bernini. Y la estatua esa de San Pedro será la leche por ser muy vieja pero da un mal rollo del copón.Se salva la Piedad y por los pelos, porque en esa ubicación pierde buena parte de la gracia

    Clarita

  8. Me he reido mucho y si tambien he llegado al final, a mi cuando fui el mal rollo me lo dieron los papas embalsamados porque parecia que en cualquier momento ivan a salir de la cajita de crital y bendecirte y me llamo la atencion la tecnologia puntera de los confesionarios que como los baños publicos cambian de color si estan ocupados ^^

    Mk

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