Sólo existen dos cosas infinitas: el universo y la estupidez humana. Y de la primera no estoy completamente seguro.
A Einstein

_lavidadelosotros2.JPGDespués de meses queriendo ver “La vida de los otros” y no haciéndolo por pereza (de ir al cine, de piratearla, de sentarme en el sofá y no dormirme) por fin lo conseguí la semana pasada. Me gustó lo bastante como para mantenerme despierta durante casi todo el metraje - claro que la dificultad para pillar postura en el sofá y quedarme sobada también influyó- pero mientras la veía tenía una inquietante sensación: un poco deja vú y también un poco incomodidad, cómo si la cosa no acabara de encajarme. ¿Por qué? La peli está bien. Me estaba gustando. Quitando que la Chica me ponía un poco nerviosa y que acabé frita de tanto salto temporal anunciado (”dos años después”, “cuatro años después”…) tampoco me da para criticarla más. Así que no entendía a qué venía esa sensación de tener algo en la punta de la lengua.

La respuesta la encontré hace un par de días: con el rollo de la mudanza, me he puesto a “inventariar” libros y dvd, separando los que tengo que devolver y haciendo memoria de los que me tienen que devolver a mí. Un tremendo agujero en la estantería me encendió la lucecita: 1984, en poder de Carmen desde hace años.

1984 es el libro que más miedo me ha dado en mi vida y el Gran Hermano, el malo más chungo con el que haya tropezado jamás. Ningún monstruo, muerto viviente, científico loco, psicópata, adorador del Mal o 1984_orwell.JPGaspirante a Amo Del Mundo se le puede comparar. Me recuerda un poco a Dios en el Antiguo Testamento (toma sacrilegio… pero es que Dios da cague): está en todas partes, lo ve todo, lo sabe todo… Y tiene una mala uva espectacular. Nunca estás a salvo de él, no puedes vencerlo, no puedes enfrentarte a él. Si te rebelas, serás condenado a la peor de las muertes (no porque sea dolorosa físicamente. Se trata de algo más sutil y mucho, mucho más horrible que el simple dolor físico… El Gran Hermano no es ningún chapuzas en plan malo de James Bond, hasta ahí podíamos llegar. Si te quiere joder, te jode a fondo). El único lugar dónde estás a salvo de él es en tu propia cabeza y puede que ni eso. Ya sé que Orwell no pretendía escribir un libro de terror pero 1984 lo es. Cuando te montas un malo tan pérfido y una situación tan creíble, da miedo por cojones.

Y por eso me chirriaba “La vida de los otros”. Personaliza al Gran Hermano en un Pequeño Hermano calvo y con cara de pena al que le da algo así como el Síndrome de Estocolmo a la inversa. La ojo1.JPGhistoria es muy bonita y la verdad es que me gustó mucho, sí. Transmite esperanza en el género humano (algo de lo que Orwell andaba escaso, cierto) y eso es bueno, por supuesto, pero es que me han chafado a mi Maligno por excelencia, el único que se salvaba de la estupidez que suele acompañar a todos los malos de la literatura y el cine, que al final te dan un poco de pena de puro patéticos y, encima, siempre pierden. Ya sé que, cuánto peor es el malo, más alivio sientes cuando pierde. Pero… bueno, una es así de rarita.

1 estupefact@ en “El declive del Malo”

  1. A mí la película me gustó, la verdad. Me gustan las películas de intriga pero con sentimientos.

    La Chirvi

Deja un comentario (que venir pa ná es tonteria)