Sólo existen dos cosas infinitas: el universo y la estupidez humana. Y de la primera no estoy completamente seguro.
A Einstein

Chafardeando en blogs ajenos, que para eso están, me llamó la atención una cosa llamada “Comité Contra las Faltas Voluntarias y el Lenguaje SMS“. Gran regocijo por mi parte: empezaba a pensar que era una plasta histérica que se desquiciaba por algo que el resto de la humanidad considera perfectamente aceptable. Vale, la hache es una letra que nadie sabe qué pinta en el abecedario, porque ni suena ni hace ná, a no ser que la preceda la ce. Vale, es posible confundir la be y la uve, y más si eres bilingüe (lo que en castellano va con be, en catalán se escribe con uve, que ya es mala leche). Vale, es difícil acentuar los diptongos y los triptongos (otra de esas ideas cabronas de los lingüistas). Pero fuera de esos casos - que no por “comprensibles”(y no soy muy comprensiva con eso, lo admito) resultan menos dolorosos - no entiendo por qué la gente no puede escribir bien, cojones. Perplejas nos quedamos Carmita y yo hace unos días cuando, después de que nos dejara bizcas una nota que nos habían pasado en el curro y encima no entender ni jota, la persona que la perpetró se justificó diciendo que “siempre escribo como en el móvil”. Si ya decía mi madre que esos trastos los carga el diablo y que no iban a traer más que disgustos. Analicemos la magnitud de la tragedia

letra-h.jpgEstamos exterminando la H, sólo por ser muda… ¿los mudos no tienen derecho? ¿cómo que no sirve para nada? Hay muchas cosas que no sirven para nada (por no hablar de personas) y las aguantamos gustosamente. Encima, ya no se usa ni cuando sirve para algo: el lugar de la CH lo está ocupando la X, que además de ser más dificil de pronunciar, es una letra un poco políticamente incorrecta. De hecho la X tiene el honor de haber destronado ya no sólo a otra letra sino a una preposición entera (”por”). Una oferta en la que te dan 1 por el precio de 3 no me acaba de convencer, aunque se use la X para economizar letras.

letra_q.gif¿Y qué hay de la Q?, una letra la mar de maja, tanto en mayúscula como en minúscula, que se está desapareciendo en favor de la K, que en castellano/catalán no pinta gran cosa y que encima, es más fea de mirar. Además, la K tiene algo de mejillón tigre, que se carga las especies autóctonas. No contenta con jalarse a la Q, también ataca a la C. Escribir “ke” en lugar de “que” para ahorrarse una letra es de una vagancia criminal, pero escribir “komo” en lugar de “como” ya es pura alevosía y no tiene perdón de Dios.

Otras que no están en peligro de extinción pero sí con una grave crisis de identidad son, además de la be y la uve, la elle y la y griega. Lo de tanto monta, monta tanto, estaría bien para Isabel y Fernando, pero no para la ortografía. Que no es lo mismo pollo que poyo, ni vaca que baca igual que no es lo mismo estar jodiendo que estar jodido. Jodiendo están los SMS y jodidas están también las tildes, unos palitos muy útiles para saber cómo se pronuncian las cosas. Que no sé yo por qué existe esa escuela de pensamiento anti-palitos al escribir: además de la tilde, la coma últimamente también brilla por su ausencia. Lo cual pone al lector desprevenido en peligro de muerte por asfixia cuando tiene que leer un párrafo sin una sola pausa… Y encima, mueres sin enterarte de qué puñetas te querían decir.

Hace tiempo, tropecé con un blog que se proclamaba orgullosamente fascista (pos fale, pos d’acuerdo, pos alla tú), cuyas entradas tenían un tema único: el peligro que corría nuestra Gran Patria, -Una, Grande y Libre- en manos de estos rojos masones que nos gobiernan y que se bajan los pantalones ante las hordas separatistas. Lo que me impresionó no fue el contenido (es que original, original, no era, para que nos vamos a engañar. Para eso, escucho la COPE, que tiene más gracia y no me supone esfuerzo) sino la forma. Es que aquello era una patada al diccionario tan atroz que me imaginaba a la RAE en pleno doblada sobre sí misma y con cara de sufrimiento. Por supuesto, no había allí ni una coma ni nada que se le pareciera, y entenderlo suponía un esfuerzo que, visto lo visto, no valía la pena hacer. No pude evitar, eso sí, dejar un comentario: “si tan orgullosa estás de tu partia, RESPETA SU IDIOMA”. Me contestó que una catalana no le iba a enseñar a escribir en español (bueno, pues que aprenda de una de Valladolid, pero que aprenda, leche) y que escribía así “para que se entendiera”. Toma ya. Claro que, en estos casos, los que me preocupan son los que sí saben escribir…

6 estupefact@s en “Salvemos la Q!”

  1. Amén.

    Yo, por supuesto

  2. Nada que añadir. Ni un punto ni una coma :D

    Besos

    Nanny-Ogg

  3. Ah, y se me olvidaba, en Can Fnac se portan bien… ¿no has visto los folletos de San Pc City? “Wow ke clase!!”… Eso es vuelta al cole (la de los de marketing, digo) y el resto, tonterías.
    Salut

    Yo, por supuesto

  4. Pues a riesgo de que me den una colleja, NI TE IMAGINAS la de veces que meten la pata con la ortografía (sobre todo en catalán) ni la de pasta que supone cada vez que pillamos un error… Y ni por esas aprenden, andevé

    clarita

  5. Podías decir cuál es el blog ajeno, chocho. :P

    La Chirvi

  6. Si lo he enlazaó y todo!! Pues mira, para que no te quejes, te linko y santas pascuas

    Clarita

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